VPN.

Son las siglas de Virtual Private Network o Red Privada Virtual en español. Básicamente se trata de una tecnología que nos permite extender una red de área local (LAN) mediante una red pública (Internet), manteniendo la seguridad en las comunicaciones gracias a mecanismos de encriptación de los datos.

¿Sabes cómo funciona una VPN? La principal ventaja de las VPN consiste en aportar un nivel de seguridad a las comunicaciones superior al que nos ofrece la propia Internet. De este modo, aunque estemos usando una red potencialmente insegura, por medio de las capas de seguridad de las VPN podemos tener la certeza que el tráfico se realizará de manera confidencial.

Para ello, todas las comunicaciones que se realizan vía VPN son encriptadas, siendo SSL el protocolo de cifrado más habitualmente usado.

Y ¿para qué sirve una VPN?
Las VPN sirven para conectar sistemas informáticos de manera segura, permitiendo el acceso a recursos de red sensibles desde múltiples localizaciones remotas. Por ejemplo, en una empresa se puede tener una serie de servicios, a los cuales los empleados necesitan acceder estando fuera de su sede. Una medida de protección es realizar el acceso mediante VPN, de modo que se asegure que las comunicaciones nunca podrán ser escuchadas por terceras personas.

En la práctica una VPN se puede usar para conectar dos sedes de una misma empresa, de manera que unos tengan acceso a los recursos de red de otros. También para que los empleados puedan trabajar desde sus hogares como si estuvieran en la red local de la propia empresa.

Otro caso muy habitual de una VPN es usar Internet como si estuviéramos en una localización geográfica distinta. Por ejemplo, si estamos en Estados Unidos y necesitamos acceder a un servidor que solamente permiten conexiones desde España, podemos usar una VPN de un centro de datos en nuestro país, para navegar por la web como si estuviéramos físicamente en España.

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